Yohana y Federico, los flamantes ganadores del “Bailando Por Mil”

Llego a su fin el innovador certamen de baile, que tuvo como escenario al “Paraíso Bailable”. Con la presencia estelar de Virginia Gallardo y con un local repleto, cerca de las 3:15 de la mañana, se dio a conocer la desición del jurado que culminó con la consagración de Yohana Godoy y Federico Villanueva. Tuvo voces favorables y otras cuestionadoras en el comienzo. Pero la respuesta multitudinaria de público no sólo de esta ciudad sino de localidades vecinas en la noche de "la gran final", como dijo el animador, demostró que el emprendimiento fue acertado.
UNOS DOS MIL ESPECTADORES

Unas dos mil personas, muchos jóvenes y familias enteras, gente de todas las edades, colmaron la capacidad del boliche bailable "El Paraíso", en una velada de lujo en la que las parejas conformadas por Johana Godoy y Federico Villanueva y Liz López junto a Jonatan Márquez dejaron todo de sí para obtener el primer puesto y obtener el premio de 1.000 pesos; noche en la que también, aunque ya con un tercer lugar pero como si aún no se definiera el resultado para ellos, resplandecieron en el escenario Lelia Souto y Zico Arriola. Los seis jóvenes, simplemente brillantes.

UNA VELADA DE JERARQUIA

Era la cero hora de ayer, domingo, cuando una música de triunfo daba paso a la proyección en pantalla gigante de los sucesivos momentos que fueron parte de esta exitosa e innovadora decisión de la familia radial de FM La Cueva.

La proyección aumentaba las expectativas y la melodía hacía de las suyas en los corazones de las respectivas hinchadas que con pancartas y carteles rezaban todo tipo de aliento a sus representantes favoritos.

EL TRAMO FINAL DE CONSAGRACION

El locutor anunció entonces que comenzaba el camino de la consagración final, cuando con tres géneros musicales las parejas competidoras mostrarían su calidad interpretativa para arrancar del jurado su aprobación.

Con un orden absoluto entre los cientos de espectadores, sin ningún tipo de sobresalto y luego de que Virginia Gallardo y Omar Franco, Reina Nacional del Carnaval y ambos competidores del programa televisivo de Marcelo Tinelli, "Bailando por un sueño", dejaran en el escenario su jerarquía danzante, llegó la hora del anuncio esperado.

LA HORA DE LAS DEFINICIONES

El reloj se aproximaba a las 4 de la madrugada de ayer.
Nervios, a no dudarlo, sobraron; ansiedad, expectativas, un sinnúmero de emociones y sensaciones en los cuatro últimos participantes, en sus familiares, en sus hinchadas.

Y EL JURADO CON SU "SUFRIMIENTO"

El "sufrimiento" en los miembros del jurado emanaba en sus rostros; para ellos tampoco les fue fácil.

Como decidir ante la calidad, la fuerza, la energía y atracción puestas en escena por Johana, Federico, Liz y "Joni". Pero las reglas del concurso determinaban que sólo una pareja quedaría en un primer lugar.

El veredicto debió definirse y por escaso margen en la puntuación, tras la lectura del locutor de los números, estalló el aplauso de la multitud y brotaron las lágrimas en los ojos de Johana y Federico.

Eran los ganadores del primer concurso "Bailando por Mil 2008". Sin embargo, todas las parejas, cada uno de estos chicos y chicas, resultaron triunfadores en el afecto y aprobación del público por la jerarquía artística que desplegaron.

Una iniciativa que busca multiplicarse por su logro
SALADAS. La primera edición del concurso "Bailando por Mil" alcanzó un éxito que va más allá de lo meramente competitivo o artístico.

Los organizadores, encabezados por el propietario y director de FM La Cueva, Miguel Gómez, junto al periodista Telmo Fernández, como a cada uno de sus colaboradores y quienes apoyaron la iniciativa hasta con su presencia, como el concejal "Paty" Pisarello, tal vez no imaginaron lo que implicaría este acontecimiento en su dimensión social.

Es que casi de modo inédito lograron reunir en un boliche bailable a los jóvenes junto a sus padres, abuelos y niños, en una movida de la noche. Allí, todos juntos, compartiendo la madrugada, donde tantas veces esos sus hijos llegan para divertirse los fines de semana, mientras el resto de la familia queda en la casa.

Esta vez no fue así. Jóvenes y adultos, compartieron en un espacio especial y un momento de una sana y familiar velada hasta la madrugada.